martes, 12 de febrero de 2013

YOANI SÁNCHEZ O LA OSCURA MANERA DE ENTENDER LA POLÍTICA. TEXTOS OGSMANDE LESCAYLLERS.












YOANI SÁNCHEZ O LA OSCURA MANERA DE ENTENDER LA POLÍTICA.
Por Ogsmande Lescayllers.
Cuando la estupidez se convierte en noticia y esta es  lanza por los medios de comunicación al gran público, entonces nos preguntamos ¿en qué mundo vivimos? El gobierno de los Estados Unidos y la “disidencia cubana” radicada en ese país, el Partido Popular Europeo y Español, el Grupo PRISA y otros se empeñan en crear personajes de esos que el escritor Alejo Carpentier llamara "de sainetes": tontos, tarúpidos, descerebrados y apocados, que se venden al mejor postor por cuatro duros.
Tanto Yoani Sánchez como su marido, Reinaldo Escobar, son unos mentirosos viscerales. Pero ¿cómo es posible que la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en La Habana se trague todas las tonterías que dice Yoani Sánchez? De el Grupo PRISA o al Partido Popular Europeo y Español no me extraña, pues, dada la estrechez mental de los personajes que lo forman, pero a la CIA por lo que es y significa, yo la imaginaba más seria, con un poco más de juicio sobre las cosas.
Lo que escribe y dice Yoani Sánchez no es digno ni siguiera de una gacetilla de barrio. Primero, no es periodista, tampoco es filóloga, pues, sus escritos, no nos dan fe ni testimonio de eso y, como patriota, es peor cosa que todo lo demás, pues, quien dice amar y defender la patria no entra en contubernio con los enemigos históricos de su país ni le sirve de agente.
¿Cómo un jurado que se respete puede premiar semejantes bazofias? porque no creo que nadie serio pudiera, pues, de hecho, se estaría convirtiendo en eso.
La noticia y la información son para referir o dar a conocer hechos reales, trascendentes, pero cuando una y otra vez se miente y sólo se dicen estupideces hay que ser muy paletos para hacerse eco de esas cosas.
A mí, particularmente, me fastidian muchas cosas que pasan en mi país y fuera de él, entre ellas, una es convertir la basura en objeto de valor habiendo tantas cosas valiosas que aprovechar. Otra es pensar que las personas son estúpidas, cuando se le vende un mundo idílico donde la injusticia campea a sus anchas o cuando nos hablan de la libertad de expresión y derechos humanos, cuando son esos países, y no otros, los que constantemente violan los derechos humanos y la democracia es sólo una palabra de corrillos en la que nadie cree.
Yoani Sánchez debiera saber que el día que salga de Cuba ya su blog dejará de existir, porque a los blogueros mil veces mejores que ella jamás nadie los premia ni les pagan un duro.
Ciertamente, entre tantos millones de cubanos que han adquirido un pasaporte para viajar nadie se ha fijado en ningún otro, y estamos convencidos  que entre ellos hay grandes figuras de las letras, de la ciencia y alguno, de eso estoy más que convencido, es tanto o más disidente que ella, la diferencia es que estas personas tienen dignidad y no se venden ni por todo el oro del  mundo, pero lógicamente, la basura siempre va a parar al basurero, de eso no tenemos ni la más mínima duda.
A Yoani, fuera de su barrio en La Habana nadie la conoce, ni como bloguera ni como disidente, ¿entonces, a qué tanto escarceos? Si Yoani se diera una vueltecita por España y viera la que está cayendo seguro que quedaría estreñida durante unas cuantas semanas.
Por qué los medios se empeñan en vez de poner hombres frente a los sembrados colocan espantapájaros, naturalmente, para sus propósitos es mejor simular que poner a la luz la verdadera esencia de las cosas.
No te engañes muchacha. Piensa bien lo que haces. Pues, te has puesto a pensar que si tan malas son las autoridades cubanas, sabiendo todo el dinerito que te has llevado mintiendo canallamente y difamando a diestras y siniestras y ni siquiera te ha puesto una multa por no declarar a hacienda, deja que te veas frente al lobo. Vivir para ver. No todo lo que brilla es oro, tú lo sabes, pero hay mentes tan estrechas que a una chispa de luz le llaman relámpago. Yo no dudo nada, una mente indecente siempre tiene su espacio entre las cloacas, desde ahí hacen sus cátedras y las lanzan al mundo, en fin, “los cuervos anidan junto a los cadalsos”.
Mal van los cubanos que sueñan y luchan por una patria limpia, con todos y por el bien de todos, que se cuelen en sus filas personas de tan bajas cataduras humana y moral que se hacen acreedores de un pueblo que no les cree.
¿Qué ideal de pueblo, justicia, dignidad, respeto y derecho defiende Yoani Sánchez y su marido? Con  mentiras no se puede hacer causa. La grandeza del exilio cubano en todos los tiempos ha radicado en la honorabilidad de sus hombres; en la justeza y valía de sus proyectos como nación. Pero el que zahiere a sus coterráneos como mastines rabiosos, sólo le es digno como hogar una perrera.
¿Cómo pagar a un traidor que traiciona a los suyos? ¿No se percatan sus valedores que mañana, por un puño de monedas mayor a la que ellos ofrecen pueden hincarles el colmillo por la espalda?
¿Quiénes conocen en Cuba a ese invento llamado la bloguera Yoani Sánchez? Entonces me pregunto, ¿cómo alguien desconocido por el pueblo puede representarlo y ser premiado, llevado y traído por todas partes en nombre de ese pueblo? Yoani es una especie de personaje de ficción, creado para ser vendido entre lectores poco avisados.
Los que tienen echados en Cuba sus sueños, con la esperanza de verla emerger entre las naciones, y que se preocupan por el pueblo y no por cuánto les pagan, y hacen del honor una bandera y no un trapo, se avergonzarán de ver y oír hablar a, y de Yoani Sánchez, pues, para esas personas la patria vale un potosí, no unas cuantas chatarras.